Ilustración: Logo del juego “Final Fantasy I & II: Dawn of Souls”. Iván González Solís.

Iván G. Solís | Edgar Fernandes.

Final Fantasy (FF abreviado) es la tercera saga de videojuegos con más entregas a sus espaldas y la más exitosa de la desarrolladora Square Enix, superando los 320 millones de ventas. De los juegos de la saga, aunque comunes en varios elementos (hechizos, personajes secundarios, seres divinos conocidos como “Sidéreos”, cierta raza de aves…), se puede decir que cada uno es único a su propia manera. Desde el I al V y retomándose la idea en el IX, se mantiene el estilo de RPG clásico, donde predominan la magia y la ambientación medieval, para pasar a un diseño más futurista, más industrial, en posteriores entregas (destacando VI y VII como pioneras).

Su primer título supuso el nacimiento de lo que un día se convertiría en leyenda, sentando las bases para sus posteriores entregas y la mayoría de RPGs. Comenzó su desarrollo para la NES en 1987, lanzado ese mismo año en Japón y en 1990 en Norteamérica, sin apenas presupuesto. La razón fue que “SquareSoft” (empresa desarrolladora por aquel entonces que, tras la fusión con Enix en 2003, pasaron a ser la actual “Square Enix”) se hallaba al borde de la bancarrota por el fracaso de sus anteriores títulos. Square dio la última oportunidad aquel año a Hironobu Sakaguchi, quien sería director de los 5 primeros Final Fantasy, de crear su último videojuego antes de cerrar la empresa. Destinó su mayor esfuerzo, creatividad y todo su dinero a crear su “Fantasía Final”, de ahí su nombre. Alcanzó tal popularidad que salvó a Square de la ruina y rápidamente empezaron a desarrollar su secuela, Final Fantasy II. 

En FFI nos sumergimos en una profunda historia de una duración considerable para la época (18 horas, que hoy día parecen “nada”). Al empezar, se eligen 4 personajes entre las 6 modalidades disponibles, cada una con atributos únicos (mago rojo, mago negro, maga blanca, paladín, ninja o ladrón), sistema presente en algunas secuelas. Una vez elegidos, la historia toma el camino clásico: salvar a la princesa secuestrada, a modo de introducción. Tras ello, comenzarás la verdadera aventura: recuperar todos los cristales mágicos (temática presente en todos los FF) para reestablecer el equilibrio en la naturaleza y así apaciguar catástrofes naturales ligadas a distintos “Sidéreos”, como terremotos, tsunamis… Cabe destacar la introducción de un sistema de conjuros mediante un recurso limitado, el “maná”, presente en todos los FF y el 90% de los RPGs desde entonces. Estos conceptos nos parecen algo casi mandatorio en cualquier RPG que se plazca hoy día. Éste fue el juego que sentó las bases de todo, el que marcó una época, un hito en la historia de los videojuegos. 

Muchos de los primeros desarrolladores que más influencia tuvieron en el primer FF siguieron trabajando en las secuelas. A destacar, Nobuo Uematsu, compositor de la banda sonora desde FFI al XII, volviendo para FFXIV y el tema principal FFXV Multiplayer Comrades. Y Yoshitaka Amano, diseñador de personajes principales desde FFI a VI y volviendo para FFIX. 

FFII fue lanzado para la NES únicamente en Japón, en 1988. De forma inesperada y rompedora, ni los personajes de su predecesor ni la historia de éste se llevaron al segundo juego. Es una historia aparte y completamente distinta (algo presente en todos los FF salvo las secuelas directas como X-2, XIII-2 y XIII-3). Con una historia similar pero más profunda, introduce nuevos elementos en las secuelas. Cabe destacar la aparición de seres fantásticos como dragones, nuevos Sidéreos, el mítico personaje “Cid” (presente en casi todos los FF, es esa figura del herrero viejo y cansado) y los barcos voladores (que tuvieron un papel fundamental en FFIX y FFXV). 

En 2004 se lanzó una versión remasterizada del I y II llamada “Final Fantasy I & II: Dawn of Souls” en un único cartucho para Game Boy Advance en Norteamérica, Japón, Australia y Europa. Fue la primera vez que FFI llega al continente europeo y que FFII vió la luz del Sol fuera de tierras niponas. A pesar del lavado de cara en GBA con su ligera mejora de gráficos, el juego no ha envejecido bien, haciéndose notar los muchos años de la saga, ya anciana, que sigue sorprendiendo al mundo del gaming con cada entrega y nunca pasará de moda.