De izquierda a derecha: dos camioneros de Oseja, Vicente Cosío, “Cuqui” (camarero) y Jose Ángel. Álbum Jose Ángel Alonso, 1968, abuelo de una de las autoras de este artículo.

Natalia Valle y Sofía Mori

Sacramento de La Llana (“Mento” para todos los amigos y conocidos) fue el creador y dueño de la primera empresa de autocares que triunfó en el oriente de Asturias. Nacido en Borines, Piloña, el 17 de mayo de 1913.

Sacramento de la Llana, “Mento”. Álbum de Jose Angel Alonso.

Comenzó con un pequeño autocar para ir al mercado, los lunes, a Infiesto. Aquel autocar le fue requisado durante la guerra. Tras ella, por medio de un edicto de compensación, le dieron un camión “3-H-C” (siglas de “tres hermanos comunistas”). Cada adquisición de un vehículo suponía un acontecimiento que se compartía con todo el mundo; hasta la prensa se hacía eco de la noticia.

Junto a Vicente Beronda inició la línea Colunga-Infiesto. En 1950 adquiere la línea Llanes-Cabrales, que se amplió más tarde hasta Panes. Posteriormente adquirió Autocares del Sella y las Líneas de Ponga y Oseja de Sajambre.

En aquellos tiempos los autocares contaban con la posibilidad de transportar pasajeros en la parte superior del vehículo, algo que se prohibió posteriormente por obvios motivos de seguridad. Con el tiempo, los acabados y prestaciones de los vehículos también fueron mejorando. La entrada de pasajeros se realizaba por la puerta de atrás, donde se situaba el cobrador, quien para indicarle al conductor el arranque tiraba de una cuerda que recorría el lateral del vehículo y acababa en una campanilla. Los pasajeros empleaban la misma cuerda para para solicitar su parada.

Además de la plantilla externa, Mento también contaba con ayuda de miembros de su familia, que ejercían de conductores, cobradores…etc.

Mento era una persona de tradiciones, y llamaba para que bendijesen las taquillas y los autobuses.

De izquierda a derecha: Máximo, “Carracura”, “Mentin”, Elías y Jose. Álbum de Jose Ángel Alonso, Infiesto 1966.

De acuerdo con lo que argumentan sus empleados, la empresa llegó a ir más allá: se sentían como una familia. Ellos mismos recuerdan a Mento como una persona que disfrutaba rodeado de su familia y amigos, con la boina y el puro siempre y en cualquier lugar, jugando al “Tute”[1].

Mento, a la derecha, empuñando un trofeo, estrecha la mano de Jose A. Alonso (abuelo de Natalia, una de las autoras). Celebraban el triunfo del equipo de fútbol local mientras Antonio Longo (abuelo Sara, la otra autora) permanece al fondo expectante ante la entrega. Álbum de Jose Alonso, Cangas de Onís 1967.

Despúes de una larga vida de trabajo, Mento decidió vender su empresa. ALSA[2] le ofreció una gran cantidad por ella, pero sin trabajadores. Mento prefirió venderla por la mitad de dinero y que los empleados pudieran conservar el trabajo.

Recibió homenajes de CAR (Corporación de Autobuses), de compañeros del gremio, etc… pero el que más le emocionó fue el que recibió de sus conductores y empleados en Cangas de Onís, el 10 de noviembre de 1995.

El 25 de mayo de 1996, a los 83 años de edad, el “motor” de Mento decidió pararse, provocando su fallecimiento.


[1] Juego de cartas mediante baraja española.

[2] Empresa que sustituyó a autocares mento. Comenzó en Luarca en 1923 y actualmente es una multinacional.