«Lobo siempre hubo, y lo tiene que haber, pero regulado»

Saturnino Rodríguez Galán.

Paula Collado Intriago y Martín Barrena Caamaño.

Saturnino Rodríguez Galán, ganadero parragués, dimite de su cargo como director general de Ganadería y Sanidad Animal ante la aprobación de la ley que ampara al lobo.

El pasado martes 12 de octubre realizamos una entrevista a Nino con el propósito de conocer sus opiniones sobre la polémica actual relacionada con el lobo.

Entrevista

¿Desde cuándo te dedicas a la ganadería?

“Pues mira, yo nací en Cangas de Narcea. Mi padre era minero y mi madre ganadera, la ayudaba de crío. Como titular de la explotación llevo desde el año 91, cuando ella se jubiló. Desde entonces, estos treinta años, he sido ganadero.”

¿Cuándo decides implicarte en política?

«Yo llevaba afiliado al PSOE desde que era un mozo. En el año 99 me presenté a las elecciones municipales en Parres, y dentro del equipo de gobierno, ocupé la concejalía de ganadería durante 8 años. Después lo dejé y no volví a pensar en la política hasta que hace dos años, el consejero de medio rural, Alejandro Calvo, vino a mi casa y me propuso ser Director de Ganadería. En un principio me asusté y dije que no, pero después lo pensé: iba a ser la primera vez que un ganadero sería director y a lo mejor se podían sacar adelante cosas buenas.”

Tu figura es muy conocida a raíz de tu reciente dimisión, pero como Director de Ganadería y Salud Animal habrás contribuido en muchas más cuestiones, quizá no tan populares.

“Sí, de hecho la gestión del lobo no estaba dentro de mi Dirección. De todos modos, durante mi gestión pudimos hacer algunas cosas para combatir los daños del lobo y otros animales a la actividad agropecuaria. Ahora, en breve, van a salir algunas de las medidas aprobadas, como la subvención del 100% de cercados, tanto para proteger los cultivos, de animales como los jabalís, como cercas para meter al ganado de noche y protegerlo del lobo.”

En el momento en que cumples tu palabra y dimites ¿no llegas a pensar en quedarte y seguir intentando cambiar las cosas?

“Cuando en febrero dije que si lo protegían (al lobo) dimitiría, estaba casi seguro -al 90%- de que tendría que hacerlo. Y, la verdad, cuando me llegó la noticia no lo dudé. A pesar de haber conseguido cosas buenas, mi cargo también me supuso muchas noches sin dormir. Sobre todo, si no lo dudé fue porque el simple hecho de estar en un partido que defendía al lobo a nivel nacional, me hacía sentir cómplice de ello, y mi conciencia no me lo permitía.”

¿Considerabas que el plan previo a la protección del lobo que había en Asturias funcionaba?

“El plan que había antes, era más favorable para el lobo que para el ganado. Con los controles de población y todo, el lobo estaba creciendo en Asturias, ocupando territorios que no habitaba desde hace más de 200 años. Más que proteger al lobo, había que proteger a la ganadería. De ahí que me parezca totalmente inconveniente su protección.”

¿Qué supone su protección?

“Pues significa que no se puede cazar de ninguna manera. El único recurso que se deja a las administraciones para gestionarlo es la presentación de un informe de daños significativos, que si es aprobado permitirá extraer algunos ejemplares. Sin embargo, este sistema lleva años establecido al sur del Duero y, por lo que he hablado con otros ganaderos de la zona, es prácticamente imposible conseguir que se apruebe un informe de ese tipo.”

¿Qué consideras que ha propiciado que se proteja al lobo?

“Sobre todo, un error de comunicación y, por parte de algunos, el no querer hacer las cosas bien. En mi opinión, lo que habría que haber hecho era sentar a todas las partes implicadas (ecologistas, comunidades que lo gestionan y ganaderos) en una mesa de negociación y llegar a un acuerdo, aunque llevara un par de años, pero hacer las cosas bien. Además, con todos mis respetos, ¿qué derecho tienen a votar sobre la protección del lobo comunidades que nunca lo han tenido?”

¿De qué manera puede repercutir esta decisión en la ganadería asturiana?

“Pues si el año pasado, con los planes de regulación de la población, los daños por lobos certificados fueron en torno a 3.000, imagínate lo que aumentaran ahora que está protegido.

En cinco años, en Asturias hay 10.000 cabras y ovejas menos, eso son 10.000 «desbrozadoras» menos que limpian los montes de Asturias, porque al final son las cabras y las ovejas las que se encargan de limpiar el monte. Además, especies como la cabra bermeya, la oveja xalda o el asturcón, que son endémicas de Asturias, corren riesgo de perderse.

Lobo siempre hubo, y lo tiene que haber, pero regulado.”

¿Cuál crees que será la respuesta de los ganaderos?

“Creo, y espero, que haya protestas y movilizaciones. Porque quedarnos sentados (esperando) a que un juez nos dé la razón puede ser esperar en vano. Ningún funcionario va a mover ficha para controlar al lobo: se le echarían encima las organizaciones y hasta podría ir a la cárcel.»

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Desde La Jueya, queremos agradecer a Nino su colaboración y simpatía en todo momento para hacer posible esta entrevista.

  • Testimonio oral de Saturnino Rodriguez Galan, ganadero parragues, 49 años, 12/10/20.
  • Imagen destacada: Saturnino Rodríguez Galán con una de sus vacas. Fuente familiar.