Vecinos de Teleña un día de novena, 2018. De izquierda a derecha: Juan, Carmina, Montse, Blanca, Fidel, Pilar, María, Josefina, Teresa, José y Ángel.

Ana Sánchez, Deva Benito y Alba Pérez.

Para poder hablar de Teleña, primero debemos saber situarlo en un mapa. Teleña es un pequeño pueblo de la parroquia de Abamia, en el concejo de Cangas de Onís. Se encuentra a tan solo 8 kilómetros de la capital del concejo y está situado a unos 240 metros de altura respecto el nivel del mar.

Si un día cualquiera, de otoño, por ejemplo, visitásemos el pueblo, sólo nos encontraríamos con 45 vecinos; podemos decir que es un pueblo muy poco poblado. Además, entre sus 45 habitantes solo hay 4 niños y 2 adolescentes. Sin embargo, esta cifra aumenta durante la época del verano: podemos suponer que algunas familias van a pasar el verano a casas de sus antepasados, o que simplemente son turistas a los que les encanta la naturaleza y la cultura asturiana. A la gente del pueblo se les conoce como «llimaces» (babosas en castellano), y el motivo no está del todo claro. Se piensa que puede ser porque en Teleña orbaya mucho, y que por esa razón en su entorno suele abundar este tipo de animales.

Hasta hace varios años había un pequeño «chigre» en el pueblo, regentado por una vecina. Era el punto de encuentro y de charlas entre los vecinos del lugar, pero desgraciadamente, hacia el año 2000, el «chigre» del pueblo cerró sus puertas después de que sus dueños se jubilasen.

Imagen tomada por Adrián Sánchez en 2018 desde del depósito de agua de la zona.

Más allá de su pequeña dimensión y población, Teleña se encuentra en un enclave idílico: la ladera norte del monte Priena. El lugar es mayoritariamente conocido por la famosa Batalla de Covadonga que tuvo lugar en el año 722, y en cuyas crónicas se dice que las tropas de Pelayo subían a la Cruz (de Priena) desde Teleña, y que una vez en la Cruz, el objetivo era tirar piedras a los moros que se encontraban al otro lado de la ladera. La Cruz de Priena se encuentra a unos 8 kilómetros de distancia del pueblo, es una ruta de fácil acceso y bien señalizada. Sobretodo en verano, encontramos gran cantidad de senderistas motivados por el significado histórico de la ruta, y lo que sí podemos encontrar durante todas las épocas del año, son corredores de montaña, quienes usan la ruta, de 456 m. de desnivel, como recorrido idóneo de entrenamiento.

Otra de las características destacables del pueblo es que tenía dos capillas, pero ninguna de ellas era pertenencia del pueblo o de la iglesia. Los propietarios de estos centros religiosos no eran otros que los de las viviendas a las que las capillas estaban vinculadas. Una de ellas, que ya no existe, se encontraba en el barrio de «La Bolera» donde también había un palacio con su cuadra. El lugar es ahora ocupado por dos casas de dos familias diferentes y una cuadra para el ganado. La otra capilla sigue en pie, se encuentra en el barrio de «La Puerte » y pertenece a Artemio Pantín. Su nombre oficial es «Capilla de los Remedios», pero la mayoría de vecinos la llaman «Capilla de La Puerte».

A la izquierda, «La Santina», en el interior de la capilla. A la derecha, escudo en una de las casas del barrio de «La Puerte». Imágenes: Ana Sánchez.

La capilla es pequeña y fue construida en torno al siglo XVI, pero a pesar de ser de la época moderna, mantiene la fuerte huella que dejó en nuestra comunidad el estilo romántico rural. Se compone de una nave única y no tiene pórtico, la portada es articulada en arco de medio punto y el imafronte se corona con pequeña espadaña. (1) En su interior se encuentra una talla en madera de algo más de medio metro de altura, que representa la Virgen de los Remedios, más conocida como la «Santina», nombre con el que se conoce la fiesta del pueblo.

Los vecinos homenajeaban cada primer fin de semana de julio a su virgen, con el programa propio de una fiesta de pueblo y disfrutando del día grande. Sin embargo la fiesta se dejó de hacerse en 1997, pues la comisión decidió dejar el cargo y nadie lo ocupó. Y pasaron 14 años sin fiesta hasta que fue retomada en 2011.

En 2020, tras 9 años de celebración, la fiesta quedó nuevamente en suspenso, esta vez a causa de la pandemia del Covid-19, pero finalmente y tras dos años de parón, será este 2 de julio de 2022 cuando Teleña vuelva a homenajear a su virgen, con su tradicional pasacalles amenizado por el grupo folcklorico Picos de Europa de Cangas de Onís, la misa solemne y su sesión vermut y subasta del «ramu». Por la tarde se disfrutará del partido de solteros contra casados y la carrera de caballos, para acabar por todo lo alto con una verbena amenizada por las orquestas contratadas.

Cartel de la fiesta del año 1995. Imagen realizada por Ana Sánchez del cartel guardado en la casa familiar desde entonces.

Fuentes: